Puedo ser beneficioso para mí y para el otro.
Cuando soltamos el mundo podemos volver a admitir Lo-que-Es. Nuestro Ser es más apacible y más alegre que nuestra ilusión del mundo. Nuestra ilusión quiere defender, atacar, poseer, huir. Entonces entramos en un dolor que nos aleja de la paz. Si nos desprendemos de las ilusiones podemos volver a la paz. Paz con nosotros. Paz con el otro. Paz con lo que sucede, en la vida del otro y en la nuestra.